Guía rápida para catar un vino en un restaurante como un profesional

Explorar el mundo del vino en un restaurante es una experiencia emocionante que va más allá de la simple comida. Entre los platos exquisitos y el ambiente encantador, se encuentra una oportunidad única: la de aprender cómo catar un vino en un restaurante.

Si eres nuevo en este emocionante viaje enológico, es natural sentirte abrumado por la vasta selección de vinos y la terminología aparentemente complicada en las cartas de vino. Pero no te preocupes, estás a punto de embarcarte en una aventura que te permitirá elegir y catar vinos en un restaurante con confianza y deleite.

Esta guía está diseñada especialmente para principiantes, como tú, que desean aprender cómo seleccionar y apreciar vinos de manera efectiva mientras disfrutan de una comida memorable.

A lo largo de esta guía, desmitificaremos el proceso y te brindaremos consejos prácticos para que puedas sumergirte en el mundo del vino con entusiasmo y conocimiento.

Desde navegar por la lista de vinos hasta interpretar las etiquetas y llevar a cabo una cata básica, aquí encontrarás consejos útiles que te ayudarán a tomar decisiones informadas y a aprovechar al máximo cada momento.

Para aquellos que son novatos en el mundo del vino, enfrentarse a una carta de vinos puede resultar intimidante. Sin embargo, esta guía está diseñada especialmente para acompañarte en el proceso de elegir y catar un vino en un restaurante, proporcionándote la confianza y el conocimiento necesarios para disfrutar plenamente de la experiencia.

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Los primeros pasos: elegir el vino apropiado

En el emocionante escenario de un restaurante, cuando te encuentres frente a la encrucijada de elegir un vino, recuerda que no estás solo en esta aventura.

Muchas personas han transitado por esta misma situación, y aquí te brindamos consejos que te empoderarán para enfrentarla con confianza y disfrutar al máximo de la experiencia.

La carta de vinos y cómo navegarla sin sentirte abrumado

La carta de vinos puede parecer un vasto y enigmático territorio de nombres, términos enológicos y descripciones sensoriales que parecen sacados de otro mundo.

Esto mucho se debe a que las listas de vinos en los restaurantes pueden resultar confusas o estresantes.

Por lo general, no te proporcionan suficiente información sobre los vinos. A veces, no hay nada que valga la pena beber, al menos en tu rango de precios; otras veces, tienes tantas opciones que no sabes cuál elegir literalmente porque te abruma.

Con demasiada frecuencia, las listas no están actualizadas, puedes pasar minutos decidiendo qué vino pedir, solo para que te digan al final que «no está disponible» (y probablemente no lo ha estado durante meses).

Cuando vas a un restaurantes a comer o a cenar, es posible que por ese tipo de cosas no te sientas con ánimos de navegar por la lista de vinos del restaurante. Pero no te preocupes, con nuestros consejos y un poco de orientación estarás listo para poder lidiar con la carta de vinos de cualquier restaurante.

Primero que nada, comienza por observar cómo está estructurada. Las cartas de vinos suelen organizarse en secciones, que pueden variar desde tipos de vino (blancos, tintos, rosados) hasta regiones vinícolas específicas o variedades de uva.

Los vinos disponibles en la carta de un restaurante, generalmente se dividen en cuatro categorías:

  • Los vinos de la casa, por lo general uno blanco y uno tinto, y a veces también un vino espumoso. Estos se pueden comprar por copa o en una jarra (un recipiente de boca ancha y sin asa). Son los vinos que obtienes cuando simplemente pides una copa de blanco o una copa de tinto.
  • Vinos premium, disponibles por copa o en botella.. Estos ofrecen una selección más amplia que los vinos de la casa y suelen ser de mejor calidad.
  • Vinos disponibles en botella de la lista regular o estándar de vinos del restaurante.
  • Vinos más antiguos o raros disponibles en botella de una lista especial de vinos, a veces llamada lista de vinos reserva (solo algunos restaurantes tienen esta lista, generalmente los que tienen precios más altos o son restaurantes más gourmet).

La gran mayoría de lugares tendrán una carta de vinos dividida en:

  • Champán y vinos espumosos
  • Vinos blancos (secos)
  • Vinos tintos (secos)
  • Vinos de postre

Te puedes topar con que otros restaurantes subdividen aún más los vinos de su lista según el país, especialmente en las categorías de vinos blancos y tintos: vinos tintos franceses, vinos tintos italianos, vinos tintos y así sucesivamente. Estas secciones por país pueden luego subdividirse por región vinícola.

Buscar opciones conocidas y pedir recomendaciones al personal

Si la variedad de opciones te abruma, no dudes en buscar vinos que ya hayas probado y disfrutado anteriormente. Elegir un vino que te resulte familiar te brinda una sensación de comodidad y confianza en tu elección.

Como decíamos arriba, la carta de vinos puede resultar intimidante en muchos restaurantes, y es posible que te haya pasado que simplemente le dices al mesero algo como: “Tráigame solo una copa de Chardonnay” (por decir un ejemplo).

Algo importante a mencionar acerca de esto y como un gran consejo, es que en la medida de lo posible es mejor evitar pedir vino de esta manera en un restaurante.

Esto se debe a que en la gran mayoría de lugares (aunque por supuesto hay cada día más excepciones), si pides una copa de alguna cepa o tipo de uva, te van a traer un vino que muy probablemente no sea muy bueno.

Lo mismo pasa con los famosos “vinos de la casa”. Por lo general, los vinos de la casa de un restaurante son productos de inferior calidad con los que el propietario del restaurante obtiene enormes ganancias.

Salvo en restaurantes de muy buena calidad, la realidad es que lo más común es que los restaurantes ofrezcan en sus vinos de la casa, productos que son bastante estándar.

Si quieres beber mejor vino suele recomendarse evitar pedir «una copa de Chardonnay» o «una copa de Merlot». A menos que estés en un restaurante que ofrezca selecciones “premium” por copeo.

Pedir vinos premium por copa (si el restaurante los tiene disponibles), es lo más recomendable para simplemente poder probar vinos de más calidad sin necesidad de pedir una botella completa.

Si de plano pedir el vino de la casa es tu única opción por cualquier razón o circunstancia, entonces te recomendamos que pidas detalles específicos acerca de lo que vas a beber.

No solo te conformes con que te digan de qué uva es, pregunta de qué zona es, de qué año e incluso si puedes ver la botella. De esta manera, al menos podrás tener una mejor idea de qué vino en realidad estás tomando.

Es siempre recomendable dejarte guiar por los profesionales del restaurante están allí precisamente para asistirte en la tarea de elección de un vino. No dudes en preguntar si tienen algún vino que sea particularmente popular entre los clientes o si tienen una recomendación especial en función de tus preferencias.

Los sommeliers y camareros suelen estar bien entrenados para ofrecer sugerencias que se alineen con tus gustos y presupuesto. No subestimes su conocimiento y experiencia, ya que pueden ser una fuente valiosa para descubrir un vino nuevo y emocionante que se adapte perfectamente a tu paladar.

Cómo ordenar un vino en un restaurante

Trata de ordenar el vino al mismo tiempo que pidas la comida. Si, después de analizar la carta de vinos, decides que no estás familiarizado con la mayoría de los vinos que hay en ella, pide ayuda con tu selección.

Por lo general, el personal sabrá qué vinos combinan mejor con la comida que estás pidiendo. También apreciará mucho tu interés en la lista.

Si quieres pedir asesoría o ayuda para ordenar un vino, aquí te dejamos unos consejos que te pueden ser de utilidad:

  • Si no estás seguro de cómo pronunciar el nombre del vino, señálalo en la carta.
  • Señala dos o tres vinos en la lista al sommelier o al camarero y di: «Estoy considerando estos vinos. ¿Cuál me recomendarías?» Esto también es una forma sutil de comunicar tu rango de precio.
  • Pide ver una o dos botellas, puede ayudar a tu familiaridad con las etiquetas, ver el nombre de una marca cuyos otros vinos hayas disfrutado, u algún otro aspecto de la etiqueta podría ayudarte a decidirte.
  • Pregunta si hay botellas más pequeñas de medio litro (500 ml) o 375 ml disponibles. A veces no están en la carta, pero las botellas más pequeñas te brindan más opciones al ordenar. Por ejemplo, podrías tomar media botella de vino blanco y una botella de vino tinto de medio litro o de tamaño completo.

  • Menciona la comida que planeas ordenar y pide sugerencias de vinos para maridar tus alimentos.
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Cómo manejar el ritual de la presentación del vino en tu mesa

Imaginemos que ya navegaste por la carta de vinos y que pudiste elegir uno, bien, ahora lo que seguirá es digamos un “ritual” por parte de tu mesero para que te traigan el vino a la mesa y te lo sirvan.

En muchos restaurantes, la presentación del vino se realiza con solemnidad y ceremonia, que muy probablemente se vea así:

  • El mesero o sommelier te presenta la botella (suponiendo que eres la persona que ordenó el vino) para su inspección.

    El propósito de este procedimiento es asegurarse de que la botella sea la que pediste. Verifica la etiqueta cuidadosamente. También puedes sentirla para ver si la temperatura te parece bien.

    Si estás satisfecho con la botella, asiente para verificar que todo esté bien.

  • El mesero retira el corcho y lo coloca frente a ti.

    El propósito de este paso es que determines, al olerlo e inspeccionarlo visualmente, si el corcho está en buenas condiciones y si parece ser el corcho para esa botella de vino.

    En ocasiones muy raras, el corcho podría estar totalmente húmedo y arrugado o muy seco que haga que se rompa; cualquiera de estas situaciones sugiere que el aire ha entrado en el vino y lo ha estropeado.

  • Si tu vino necesita ser decantado, el camarero lo hace.

    Decantar un vino es dejar que respire y se oxigene para liberar aromas y suavizar taninos. El camarero vertirá el vino en un decantador, permitiendo que se oxigene.

    Este paso mejora el sabor y es especialmente útil para vinos con sedimentos o que son muy jóvenes.

  • El camarero sirve una pequeña cantidad de vino en tu copa y espera.

    En este punto, lo que debes hacer es oler el vino, quizás tomes un pequeño sorbo y luego asientas aprobación al camarero o murmures: «Está bien».

    En realidad, este es un paso importante porque si algo está mal con el vino, ahora es el momento de devolverlo.

Si decides que la botella no está en buenas condiciones, describe al camarero qué encuentras incorrecto en el vino, utilizando el mejor lenguaje que puedas. Por ejemplo que lo encuentras con un sabor muy extraño (el olor y sabor más común en un vino que está malo es a vinagre).

Si te sabe bien (cosa que pasa casi siempre en un restaurante), simplemente el mesero servirá a todos los comensales el vino en sus copas para que puedan disfrutarlo.

Cómo interpretar la etiqueta del vino

Comprender la información clave en la etiqueta

La etiqueta del vino puede ser tu guía en el mundo de los sabores y aromas que te esperan en cada botella. Aunque puede parecer abrumadora al principio, aprender a interpretarla te brindará una mayor confianza a la hora de hacer tu elección.

Aquí desglosamos algunos elementos esenciales que debes tener en cuenta:

  • Nombre del vino

    El nombre del vino puede ser atractivo y evocativo, pero no te dejes llevar solamente por esto. A menudo, los nombres se eligen para ser memorables y sugerentes, pero no te dicen mucho sobre el contenido de la botella.

    Sin embargo, algunos vinos con nombres icónicos pueden indicar cierto nivel de calidad o renombre.

  • Variedad de uva

    Muchas etiquetas incluyen la variedad de uva utilizada para elaborar el vino. Esto es útil porque cada variedad tiene sus propias características de sabor y aroma. Por ejemplo, un vino hecho de uvas Chardonnay tendrá un perfil diferente de uno hecho de uvas Sauvignon Blanc.

    Con el tiempo, aprenderás a asociar ciertas variedades con ciertos sabores.

  • Añada

    La añada, es decir, el año en que se cosecharon las uvas, puede tener un impacto en el sabor del vino. Algunos años son más cálidos o húmedos que otros, lo que puede influir en la maduración de las uvas y, por lo tanto, en el carácter del vino.

    Sin embargo, no te preocupes si no conoces en detalle las cosechas de cada año; muchas veces, la consistencia es más importante que la añada.

La mayoría de los vinos que encuentras en tu tienda de vinos o en las listas de vinos de restaurantes se nombran de una de dos formas básicas: o bien por su variedad de uva o por el lugar donde crecieron las uvas.

Esa información, junto con el nombre del productor, se convierte en el nombre abreviado que usamos al hablar sobre el vino.

Reconocer las variedades de uvas y regiones

Familiarizarte con las variedades de uvas más comunes y las principales regiones vitivinícolas puede ser tu clave para tomar decisiones más informadas.

Algunas etiquetas indicarán claramente la variedad de uva utilizada en el vino. Si bien esto no te dirá todo sobre el vino, te proporcionará una idea general de su perfil de sabor.

Por ejemplo, los vinos de uva Malbec tienden a ser ricos y frutales, mientras que los vinos de uva Riesling son conocidos por sus notas florales y de frutas cítricas.

Además, la etiqueta puede indicar la región donde se produjo el vino. Cada región tiene un clima y un terreno únicos que influyen en el carácter del vino. Un vino de la región de Bordeaux en Francia puede ser más estructurado y elegante, mientras que un vino de la región de Marlborough en Nueva Zelanda podría ser más vibrante y tropical.

A medida que explores vinos de diferentes regiones, comenzarás a identificar patrones y preferencias personales.

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Cómo catar un vino en un restaurante – Guía Básica

Observar el vino en la copa: claridad y color

Una vez que el camarero vierte el vino en tu copa, es el momento de observar su apariencia. Toma la copa por el tallo para evitar calentar el líquido con tus manos. Mantén la copa a contraluz o contra un fondo blanco para apreciar mejor su claridad y color.

Los vinos blancos pueden variar desde tonos amarillos y dorados hasta verdes brillantes, lo cual puede indicar su juventud. En cambio, los vinos tintos pueden mostrar matices desde rojos rubí hasta púrpuras intensos, y su tonalidad puede revelar pistas sobre su edad y potencial de guarda. Además, observa si el vino es brillante y transparente o más opaco y turbio, lo cual puede estar relacionado con su proceso de elaboración y filtración.

Oler el vino: identificar aromas básicos

Luego de observar el vino, acerca la copa a tu nariz y tómala profundamente. No te apresures; permite que los aromas se desplieguen gradualmente. Los vinos pueden presentar una amplia gama de aromas, influenciados por la variedad de uva, el terroir y el proceso de elaboración.

En los vinos blancos, podrás encontrar aromas a frutas frescas como manzana, pera, cítricos y melón, así como toques florales como jazmín o acacia.

En los tintos, busca notas de frutos rojos como fresas y cerezas, junto con toques especiados como pimienta o canela. También es posible percibir aromas más complejos como cuero, tabaco o vainilla, dependiendo del vino.

Degustar el vino: sabores, textura y final en el paladar

Toma un sorbo pequeño de vino y pásalo por toda tu boca, prestando atención a diferentes áreas del paladar. No te apresures a juzgar el vino en este primer sorbo, ya que tus papilas gustativas están adaptándose al sabor.

Comienza evaluando la textura del vino. Algunos vinos blancos serán ligeros y refrescantes, mientras que otros serán más ricos y untuosos. En los tintos, siente la presencia de los taninos, que son los compuestos que generan esa sensación de sequedad en tu boca.

Luego, busca los sabores. Los vinos blancos pueden ofrecer una gama de notas que van desde frutas frescas hasta sabores minerales y herbáceos. Los tintos pueden presentar una mayor complejidad con sabores a frutas maduras, especias, tierra y madera.

Finalmente, presta atención al final del vino, también conocido como el retrogusto. ¿Cómo persisten los sabores en tu paladar después de tragar? Un vino de calidad tendrá un final largo y agradable, con sabores que perduran y evolucionan en tu boca.

Recuerda que la cata es subjetiva y personal, y no existen respuestas correctas o incorrectas. Esta experiencia te permite explorar y descubrir los matices únicos de cada vino. Catar un vino en un restaurante es una aventura sensorial que te conecta con su historia, proceso y lugar de origen.

CATA DE VINO

Sobre el primer sorbo de vino.

El sabor del vino no solo depende de las papilas gustativas, sino también de otros factores como la saliva, que modifica las moléculas del vino y entrega los sabores a las papilas.

Además, elementos como el residuo de pasta de dientes o los alimentos previos pueden alterar la percepción del vino. Por ejemplo, un alimento ácido podría hacer que el vino sepa menos ácido.

A menudo se ignora el gran papel que la comida juega en la modificación de los sabores del vino.

Muchos atribuyen los cambios en el sabor del vino únicamente al contacto con el aire, en lugar de a cambios químicos en la boca.

Por eso, algunos expertos en catas de vinos insisten en hacer un » rinse bouche» o enjuague bucal, con un vino blanco, para eliminar cualquier residuo antes de juzgar un vino.

Así que antes de hacer un juicio apresurado sobre un vino, recuerda que tu primera impresión podría no ser la más precisa. Toma un sorbo, espera y vuelve a probar antes de decidir si el vino te gusta o no.

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La elección del vino según la comida

Principios básicos para maridar vinos y platos en un restaurante

Maridar vino y comida es un arte que puede realzar la experiencia gastronómica. Al elegir el vino adecuado para tu comida en un restaurante, considera estas pautas básicas:

  • En primer lugar, busca equilibrio: el vino y el plato deben complementarse en sabores y texturas.
  • Si el plato es ligero y fresco, un vino con características similares funcionará bien. Por otro lado, un plato más robusto puede maridar con un vino más estructurado y de mayor cuerpo.
  • Otro principio es resaltar las similitudes: busca vinos que compartan características con los ingredientes principales del plato. Si estás disfrutando de un pescado fresco, un vino blanco con acidez brillante y notas a cítricos puede realzar los sabores del mar.
  • Asimismo, contrastar puede ser efectivo: un vino con sabores y texturas diferentes puede crear una experiencia emocionante cuando se combina con un plato. Por ejemplo, un vino tinto robusto y especiado puede contrastar maravillosamente con una carne tierna y suave.

Recomendaciones para elegir el vino adecuado según el menú

Al elegir un vino en un restaurante, considera el estilo general del menú y los sabores dominantes en los platos que has seleccionado.

  • Si estás optando por una entrada de mariscos, como ceviche o ostras, los vinos blancos frescos y con alta acidez, como un Sauvignon Blanc o un Albariño, son excelentes opciones.
  • Si el plato principal es una carne roja o un estofado, los vinos tintos más robustos y tánicos, como un Cabernet Sauvignon o un Malbec, pueden crear una sinergia deliciosa. Para platos más ligeros, como ensaladas o pescados a la parrilla, los vinos blancos y rosados suelen ser elecciones acertadas.
  • Si estás disfrutando de platos con sabores especiados o picantes, como la comida asiática o mexicana, considera vinos con un toque de dulzura, como un Riesling semidulce o un Gewürztraminer, que pueden equilibrar los sabores intensos.

No dudes en preguntar al personal del restaurante si tienen recomendaciones específicas de maridaje según el menú. Muchos restaurantes cuentan con sommeliers o expertos en vinos que estarán encantados de guiarte en la elección de vinos que realcen tu experiencia culinaria.

La elección del vino adecuado puede elevar tus platos y crear momentos inolvidables en tu experiencia gastronómica.

Rompiendo mitos y prejuicios sobre elegir vinos en un restaurante

Dejar atrás la idea de que necesitas ser un experto para disfrutar

Uno de los mitos más comunes en torno a elegir vinos en un restaurante es que debes ser un experto para hacerlo correctamente.

En realidad, no se necesita un vasto conocimiento enológico para disfrutar de una buena botella de vino. Los restaurantes están diseñados para atender a personas con diversos niveles de conocimiento en vinos, desde principiantes hasta aficionados avanzados.

Si no estás familiarizado con los términos técnicos o las regiones vitivinícolas, no te preocupes. Puedes empezar simplemente compartiendo tus preferencias con el personal del restaurante. Explicar si te gustan los vinos más ligeros, afrutados, secos o con notas especiadas puede ayudar al personal a recomendarte opciones que se adapten a tus gustos.

Recordar que la exploración del vino es una experiencia personal y emocionante

La elección de un vino en un restaurante es una oportunidad para explorar y descubrir nuevos sabores. No te sientas intimidado por la idea de elegir el vino «correcto». Cada persona tiene un paladar único y lo que puede ser delicioso para una persona puede no serlo tanto para otra.

No tengas miedo de probar diferentes estilos de vino y experimentar con combinaciones de sabores.

La clave está en disfrutar del proceso y estar abierto a nuevas experiencias. Si te sientes inseguro, recuerda que el personal del restaurante está ahí para ayudarte. Preguntar por recomendaciones y estar dispuesto a probar cosas nuevas te permitirá descubrir vinos que quizás nunca habrías considerado antes.

Elegir un vino en un restaurante no debería ser una fuente de estrés, sino una oportunidad para ampliar tus horizontes y disfrutar de una experiencia culinaria completa.

Así que relájate, confía en tus instintos y disfruta del proceso de descubrir nuevos vinos que complementen tu comida de manera excepcional.

Consejos para una experiencia exitosa

Tomarte el tiempo para explorar y experimentar

A la hora de elegir y catar vinos en un restaurante, una de las recomendaciones más valiosas es tomarte el tiempo necesario para explorar y experimentar. La carta de vinos puede parecer extensa y abrumadora, pero no te sientas presionado a tomar una decisión apresurada.

Tómate un momento para hojearla con calma, familiarizarte con las opciones disponibles y considerar tus preferencias personales. Preguntar al personal del restaurante también es una excelente manera de obtener información adicional y aclarar cualquier duda que puedas tener.

Mantén una mente abierta y dispuesta a probar nuevas opciones

Una de las maravillas de la experiencia vinícola es la oportunidad de explorar una amplia gama de sabores y aromas. Al elegir vinos en un restaurante, mantén una mente abierta y dispuesta a aventurarte más allá de lo que ya conoces.

No te limites a lo familiar; en su lugar, aprovecha la oportunidad para descubrir nuevas variedades de uvas, regiones vinícolas y estilos de vino. Puede que te sorprendas gratamente al encontrar una joya oculta que se convierte en uno de tus favoritos.

Has recorrido una guía completa sobre cómo catar un vino en un restaurante como un verdadero profesional. Desde la elección del vino adecuado hasta la observación de su color en la copa, la apreciación de sus aromas y la degustación de sus matices en el paladar, has adquirido las habilidades esenciales para disfrutar plenamente de esta experiencia enriquecedora.

Con esta guía en mente, te animamos a sumergirte en esta emocionante aventura vinícola cada vez que visites un restaurante. No importa si eres un principiante o si estás dando tus primeros pasos en el mundo del vino; cada botella en la carta ofrece una oportunidad única para explorar, descubrir y aprender.

Al dejar atrás los prejuicios y permitirte experimentar, te embarcarás en un viaje de placer sensorial y conocimiento que te brindará un nuevo nivel de aprecio por la cultura del vino.

Así que, la próxima vez que te encuentres frente a una extensa carta de vinos en un restaurante, recuerda los pasos que has aprendido aquí y no dudes en sumergirte en la experiencia.

Cada copa te llevará a un mundo de aromas y sabores, y cada elección será una oportunidad para expandir tus horizontes vinícolas. ¡Salud y disfruta del emocionante viaje de catar vinos en los restaurantes!

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